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Transfuguismo y Etica: Dos Caminos Opuestos
Enviado por jdonis el 14 Diciembre, 2007 - 12:58pm
TRANSFUGUISMO Y ETICA: El Parlamento es, de los poderes del Estado, el que en mayor mediada simboliza la democracia. Ha sido concebido como la expresión de la sociedad en su diversidad, representada por partidos que debaten y luchan en un marco de respeto, tolerancia y búsqueda de acuerdos para salvar la convivencia y hacer avanzar el bien común. Es la garantía de las libertades y derechos ciudadanos. (Genaro Arriagada) La anterior definición supone que por lo tanto el Congreso debe ser modelo de transparencia, rectitud, comportamiento coherente y respetuoso con las normas y procedimientos. Sin embargo estas reflexiones también supondrían que ha habido un proceso democrático suficientemente sostenido en el tiempo así como desarrollo institucional. La democracia en este país es relativamente joven y asi son sus instituciones, aún están forjando madurez e identidad política, aun buscan arraigo social y cultural para que sean asimiladas por este pueblo. Esto no justifica pero explica el por qué del comportamiento de los políticos. Para esta nota el caso se analiza es el transfuguismo parlamentario como efecto de ese estado en el que aún transcurren los partidos políticos. El objetivo en todo caso es compartirles las dimensiones de este hábito del “camisetazo” como se le alude en otras latitudes; de sus implicaciones y de las soluciones que se han empezado a asumir. Transfuguismo es un fenómeno que describe la situación de “migración” cuando un miembro de un partido se separa de la agrupación política que lo llevó al seno legislativo, para unirse a un partido político diferente. No es una actividad nueva y ha ocurrido con mucha frecuencia desde que se instauraron los gobiernos civiles a partir de 1985, de hecho el hábito de fugarse para otro partido se ha convertido en una práctica casi habitual en las legislaturas; ocurre durante les gestiones y el los finales y principios. En el caso de los inicios de nuevos gobiernos, generalmente hay desbandadas porque el nuevo bloque oficial puede representar la esperanza de reciclar la gestión de diputados o la aspiración de acceder a poder y recursos. Si embargo también ocurre la fuga porque hay un resquebrajamiento institucional del partido sometido a presiones públicas como consecuencia de temas relevantes que plantean contradicciones políticas a la organización. El caso reciente del Decreto 72-07 de indemnización y la aprobación del presupuesto le puede significar a la GANA ver reducida su bancada a menos de veinte diputados, aunque aún está por verse. El diputado electo se va de forma solitaria, se declara independiente o se une a otras bancadas. La migración también ocurre cuando un colectivo de varios diputados en coalición se separa de la misma para conformar un bloque diferente o a otro partido. Cuando la salida es de varios diputados de un mismo partido para conformar un bloque diferente se llama transfuguismo de colectivo partidista. Las causa común está da dada por lo que he insistido hasta la necedad, la frágil institucionalidad del sistema de partidos políticos que expone organizaciones con débil arraigo, pobre perfil ideológico, organización social relativa y bla bla bla. Si queremos detallar las causas, las mismas han ido desde las personales relacionadas con intereses particulares, hecho que generalmente se asume como traición y que termina en una ruptura violenta con la dirigencia (si no te gusta te vas o … me aceptan o me voy), pasando por los secuelas que causa el cambio de un gobierno a otro como indicaba antes, hasta la fragilidad institucional de una bancada que no guarda relación política estratégica (y menos ideológica) con su partido. El transfuguismo produce una alteración en la distribución partidaria en el Congreso. Si al inicio de una legislatura se eligen una cantidad de partidos que da igual número de bancadas, al final de la misma pueden llegar a reproducirse otras tantas llamadas “independientes” que no corresponden a ninguna organización partidaria. Esto enlaza otro efecto perverso al dificultar la correlación de fuerzas de los partidos, y por ende ocurre un debilitamiento del sistema de partidos políticos. El movimiento a discreción de los diputados de una bacnada a otras (no necesariamente a un partido distinto) genera problemas de gobernabilidad, porque las instituciones democráticas pierden efectividad, se relativiza su representatividad y finalmente se pierde legitimidad. Esto le ha ocurrido al Congreso. Dicha discrecionalidad de cambiarse de bancada o de formar otras, se sustenta en la representación que tiene el titular de la diputación que recibe y acepta el cargo respaldado en lo que manda la Constitución, indicando que es el diputado quien tiene la representación del pueblo en calidad de “dignatario de la nación”, haciendo valer su derecho individual de elegir y ser electo. (Artículo 135 sobre Derechos Cívicos y Políticos y el 161 sobre el Congreso). Como se ve, los cambios para revertir este fenómeno afectarían la dimensión individual con la que está adjudicada la representatividad de diputado, pero también hay cambios que se pueden promover desde la normativa y que bien pueden mejorar las reglas del juego democrático. El caso de Brasil es el más cercano. Recientemente el Tribunal Supremo Federal aprobó la Ley de la Fidelidad Partidaria (Anti transfuguismo), que prohíbe y sanciona a los parlamentarios electos cambiar de partido, pero más significativo aún, dicha Ley reconsidera que el mandato del legislador pertenece al partido como institución y no al individuo electo, (actualmente hay 1773 parlamentarios brasileros que pueden llegar a perder su condición mandataria). Las excepciones a la sanción son el comprobado cambio ideológico del partido o la persecución política. Una ley similar se aprobó en Rusia en mayo del año pasado. En todo caso un cambio de esta envergadura implica una apuesta grande de voluntad política porque el cambio no solo es legislativo sino axiológico; mientras tanto en Guatemala transfuguismo y comportamiento ético son dos caminos opuestos que se alejan inexorablemente, en el primero parece que transita Congreso con todo y diputados y en el segundo hay desolación. Para finalizar este tema se describe abajo un cuadro de la migración de los diputados guatemaltecos en la legislatura que termina, elaborado por FLACSO. Del mismo se puede derivar que las fugas no responden a razones ideológicas ni institucionales, sino más bien a pugnas y debilidades partidarias, como fruto de un sistema que guarda poca o ninguna relación de coherencia entre el diputado y el partido. Como es costumbre les dejo preguntas y no respuestas: la representación del diputado es del pueblo o de corporaciones? Se persigue el interés general o el particular? Como se puede empezar en la UNE y terminar en el Patriota, o viceversa? Quién será el primer diputado que se fugue en la siguiente legislación? Hasta enero…. Post Scriptum: ha quedado constituido el Banco del Sur que financiará proyectos de integración, infraestructura y productividad. Siete países han hecho la apuesta por una alianza independiente sobre la necesidad de la interdependencia. A diferencia de la región centroamericana, el esfuerzo está construido sobre un proyecto político e ideológico afín e integrador. Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios | tema anterior del foro | tema siguiente del foro | envíe esta página
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